martes, 14 de junio de 2011

Asumelo de una maldita vez, ya nada es como antes.
Como cuando bajamos a las cinco de la tarde a pasear por la orilla de la playa, cogidos de la mano.
Ibamos a la heladería de una de las calles de la ciudad, y nos comprabamos un helado con tres bolas de chocolate.
Nos poniamos los bañadores y nos ibamos a nadar hasta las boyas, y nos intentabamos ahogar mutuamente.
Como cuando huia de tí , corriendo por entre las sombrillas de la gente.
Me cogías la mano, y me la apretabas hasta dejarmela morada, y cada vez que te preguntaba que porque me apretabas la mano en cada ocasión que estabamos juntos, siempre me decías que era porque no me querías soltar nunca.
Como cuando te sentabas a mi lado, y me decias un bonito y silencioso , te quiero.

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